Comienza el inicio de exámenes en la universidad. Curiosamente cuando mi mente está al máximo de creatividad. Leo, coso, dibujo, fotografío, construyo muebles de Ikea, escribo y diseño páginas web; no está mal para una mujer del renacimiento, pero para una mujer que debe cerrar ese grifo para pasar a memorizar y posteriormente vomitar sobre folios con el membrete de la Complutense, le parece una mutilación.
Muchas veces me he planteado el sentido de la universidad o si merece la pena seguir allí. Un amigo me dijo que si quisieran que aprendiéramos cerrarían universidades y abrirían bibliotecas. ¿Quién decide qué entra y qué sale del plan de estudios? En la carrera de periodista, sólo como propuesta inicial, me gustaría que por ejemplo quitaran epígrafes acerca de la comunicación de las abejas y ,a cambio, dieran una cierta explicación de cómo llegan tantas personas esperpénticas a informar en la parrilla televisiva.
Yo soy de la opinión de que "periodista se es, no se estudia" y para corroborarlo me viene a la mente Ana Blanco, que lleva resistiendo 20 años en TVE, metiéndose en nuestros hogares con la misma credibilidad de siempre, pese a los cambios de gobierno; Ana estudió pedagogía. Por el contrario no voy a mencionar a nadie que no cumpla estas características saliditos todos de facultades de ciencias de la información.
Este cabreo con los medios de comunicación y en especial con los periodistas se nota a nivel general. En los últimos años se han convertido en meros grabadores y reproductores de ruedas de prensa o sólo han atendido a cierta linea editorial ideológica. Han perdido la confianza de la gente.
Esto es malo, la profesión está en una de sus peores épocas, y los que pensábamos que fenómenos como los de Wikileaks iban a revolucionarla, nos equivocamos. Pero no es horrible, a futuros aspirantes nos ponen en las manos la oportunidad de cambiar esto lo que resulta algo precioso.
Sí, como he dicho antes mi mente está en exámenes y me dispersado. Mi intención era hablar de los planes de estudios (tema que retomaré en otro momento) y he acabado dándome ánimos para luchar por el periodismo en el que creo y conmigo, una generación que se reúne a las puertas de la cafetería para discutirlo. Y si examinarme de temas absurdos y que irán posteriormente a la papelera de reciclaje, es un precio que hay que pagar por luchar por un futuro digno del periodismo, me parece un precio pequeño.
domingo, 8 de mayo de 2011
miércoles, 4 de mayo de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
Miedo a la libertad
Anoche descubrí mi miedo a la libertad, o más bien me lo hicieron ver. No creo que sea un miedo que únicamente me ocupe a mi. La libertad es a lo que aspira cada hombre en esta tierra, la gran lucha épica de los individuos que se pintan la cara como William Wallace. Pero no, eso no es real; nos da miedo. Me da miedo. Miedo a tomar mis propias riendas, a tomar decisiones y ser responsable de mis equivocaciones, a perder el control y a emborracharme con todo lo que me rodea. ¿Sentido común? No, simple temor. Por eso siempre busco algo o alguien que me dirija. Una pasión. Pero ahora mismo, ya no quiero más.
domingo, 13 de marzo de 2011
Censura. Revolución en Islandia.
Lo primero es adjuntar este link. Es un artículo cortito y bastante completo que he encontrado en JivaBlog. Aqui se explica el proceso de revolución pacífica que lleva teniendo a cabo desde el 2008.
http://www.jivablog.com/11-03-2011/los-ciudadanos-de-islandia-dan-una-leccion-al-mundo.html
¿Cómo es posible que no hayamos tenido noticias en los medios acerca de este hecho en un país europeo? Los medios sacan a Libia, a Egipto y a diversos países árabes intentando dar una lección de periodismo; han luchado por meterse entre las fronteras e informar. FALSO. Nos hablan de estos países árabes porque están lejos, no influyen ni inspiran nuestras propias revoluciones, pero si invitan al miedo, y el miedo, queridos amigos, invita al consumo. Nos suben el petróleo y así lo justifican, y nos suben el precio de los productos, y muy lejos de dejar de comprar, compramos más por el miedo a que siga subiendo.
En Islandia han conseguido cambios reales. Han disuelto el gobierno, y sometido a referéndum leyes. Han nacionalizado los principales bancos y han convocado elecciones. Han juzgado y encarcelado a los responsables de su crisis. Un ejemplo real, cercano y pacífico de pueblo soberano.
La información en los medios apesta y si no está controlada por ciertas lineas editoriales, lo está por los anunciantes que pagan la publicidad que aparece en ellos y de esta forma los da de comer. Indignación de una futura profesional.
http://www.jivablog.com/11-03-2011/los-ciudadanos-de-islandia-dan-una-leccion-al-mundo.html
¿Cómo es posible que no hayamos tenido noticias en los medios acerca de este hecho en un país europeo? Los medios sacan a Libia, a Egipto y a diversos países árabes intentando dar una lección de periodismo; han luchado por meterse entre las fronteras e informar. FALSO. Nos hablan de estos países árabes porque están lejos, no influyen ni inspiran nuestras propias revoluciones, pero si invitan al miedo, y el miedo, queridos amigos, invita al consumo. Nos suben el petróleo y así lo justifican, y nos suben el precio de los productos, y muy lejos de dejar de comprar, compramos más por el miedo a que siga subiendo.
En Islandia han conseguido cambios reales. Han disuelto el gobierno, y sometido a referéndum leyes. Han nacionalizado los principales bancos y han convocado elecciones. Han juzgado y encarcelado a los responsables de su crisis. Un ejemplo real, cercano y pacífico de pueblo soberano.
La información en los medios apesta y si no está controlada por ciertas lineas editoriales, lo está por los anunciantes que pagan la publicidad que aparece en ellos y de esta forma los da de comer. Indignación de una futura profesional.
sábado, 12 de marzo de 2011
Experiencia de viernes noche.
Ayer fui a ver Torrente4 en 3D. Los vergonzosos motivos ya los contaré en otro post, pero el caso es que fui. Llegué, y me gasté 7,5€ en el cine, más 2,5€ por ser 3D, más 1€ por las gafas de Avatar. Si, aunque valgan para ver otras películas, siempre serán conocidas y reconocidas por ser las gafas de Avatar. El cine estaba llenísimo. Nunca había visto la sala tan llena. No voy a entrar en valorar la película; aunque me sangraron los ojos repetidas veces, no deja de ser eso, una película. Lo que de verdad me inquietó fue como la gente te reía continuamente con gracias sexistas, homófobas, racistas, referentes a la ignorancia o al ridículo de los personajes, algunas llegando a molestarme profundamente. Sentí vergüenza. No era un sólo tipo de público, se reían las mujeres, los hombres, mayores y pequeños. Así vamos. Y Fin.
sábado, 5 de marzo de 2011
Destruir para después resurgir.
Por si no tenía suficientes tareas y ocupaciones en mi vida se me ha ocurrido montar un estudio. Supone desmontar muebles y hacerme un hueco, limpiar y pintar, comprar y montar. A esto se le suma la inquietud que me mueve ante un nuevo proyecto que me impide acostarme; siempre se me ocurre algo más que hacer antes de irme a la cama y un pasito más que dar. La ilusión por y de los nuevos proyectos llena el espíritu y mejora el cutis. Que no nos falte jamás trabajo.
martes, 1 de marzo de 2011
Mañana. O pasado.
El camino por Madrid se hace largo. A mucha velocidad, el aire frío hiere las manos y la cara. El dolor físico calma las heridas emocionales. La noche en la capital muestra la belleza de la combinación de todas sus luces, para ocultar el terror que producen sus sombras. Al llegar frente al portal, Ella se quita el casco y saca el bolígrafo que sostiene su cabello para devolvérselo al policía.
La chica de pelo revuelto no pudo evitar morderse el labio.
El policía se quedo observando su silueta entrar en el portal, meter la llave, girarla, abrir la enorme puerta de cristal y desaparecer escaleras arriba de una manera tan liviana. Agarró fuertemente el manillar de la moto, para impedirse correr tras ella. Se le iría de las manos. Arranca la moto y se va de aquel lugar dejando una estela de polvo y ruido, un ruido que en la noche madrileña no destacaba demasiado.
La chica de pelo revuelto no pudo evitar morderse el labio.
El policía se quedo observando su silueta entrar en el portal, meter la llave, girarla, abrir la enorme puerta de cristal y desaparecer escaleras arriba de una manera tan liviana. Agarró fuertemente el manillar de la moto, para impedirse correr tras ella. Se le iría de las manos. Arranca la moto y se va de aquel lugar dejando una estela de polvo y ruido, un ruido que en la noche madrileña no destacaba demasiado.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)